golfista

sábado, marzo 03, 2007

PIENSA BIEN Y ACERTARAS

Cuando más me invade la melancolía, es cuando más reflexiva me pongo y me doy cuenta de como cada ser humano vamos a lo nuestro sin pensar demasiado en los demás. Y digo esto porque después de leer el relato que os voy a escribir acontinuación, no me queda más remedio que admitir, lo dados que somos los seres humanos a prejuzgar situaciones, como algo de lo más habitual, importandonos poco lo que sientan o piensen los demás, o sencillamente porqué lo hacen. En fin, este relato me ayuda a pensar (eso ya es mucho), lo importante que es no juzgar a los demás.
" En los días en que un helado costaba poco dinero, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó en una mesa. La camarera le servió un vaso de agua.
Cuanto cuesta un helado de chocolate y almedras? dijo el pequeño. 50 centavos, repuso la camarera. El pequeño sacó de su bolsillo unas monedas y mirándolas, preguntó ¿Cuánto cuesta un helado solo? La camarera, impaciente por la aglomeración de clientes, contestó: 35 centavos. El niño volvió a contar las monedas: Quiero el helado solo. La camarera le trajo el helado, puso la cuenta encima de la mesa y se fue. El niño terminó su helado, pagó la cuenta en caja y se marchó. Al regresar la camarera a la mesa donde el niño había estado, quedó muy sorprendida y con un nudo en la garganta: en el plato vió, colocados muy ordenadamente 25 centavos..... ¡ su propina!. "

4 Comments:

  • At 9:33 a. m., Blogger Cervinia said…

    me invitas a un helado????
    beso

     
  • At 1:21 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Bueno, a lo mejor no le gustaban las almendras...
    Saludos cordiales.

     
  • At 8:36 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Precioso relato, el niño pensó que a la camarera le tenía que dejar propina y sin pensárselo dos veces se sacrificó comiendo menos y ayudándola.
    Creo que hoy, eso sería impensable
    Un abrazo

     
  • At 11:04 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Estoy con un jubilado, una historia preciosa, desgraciadamente las niños de hoy en día son mucho mas egoistas, están acostumbrados a que les den todo hecho y nunca se les ocurriría valorar el trabajo de otro por encima de su propia satisfacción. Una pena.

    Me gusta tu blog. te leeré

    Un besazo

     

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